La principal causa de degradación del Líquido de Frenos es la presencia de humedad, ya que es un producto muy higroscópico es decir que absorbe agua con facilidad lo que le hace reducir su Punto de Ebullición.
Un punto de ebullición bajo nos podría provocar formación de burbujas de vapor cuando necesitáramos las máximas prestaciones del circuito de frenos, con el peligro que eso conlleva.
Por ese motivo es importante revisar el nivel de este fluido y sustituirlo, por lo menos, una vez cada 2 años. Mira en el manual de mantenimiento suministrado por el fabricante.